jueves, 25 de noviembre de 2010

¿Es posible tenerlo todo?

¿Es posible tenerlo todo?

Hace varios años atrás mi hermana volvió de una charla dictada por una prestigiosa mujer de negocios con una idea fija: NO se puede tener todo en esta vida, si quieres dedicarte bien a algo debes optar. Se refería principalmente al conocido dilema de la mujer moderna: trabajo o familia. Según esta mujer, no se podía triunfar en los dos al mismo tiempo. Si quieres ser la súper empresaria de éxito, no puedes ser la mamá que lleva y recoje todos los días a los niños del colegio, hace tareas con ellos y les cambia pañales y les limpia los mocos todos los días. Para mi hermana fue una revelación; en cuanto se casara y tuviera hijos se le acababa la vida profesional. A mí ni me interesó; tenía 22 años y todas las ganas de comerme el mundo. Esa mujer no habría podido con todo, pero yo sí iba a poder.
Una mujer sonríe feliz dentro de un carro

Pasó el tiempo y me fui a hacer la maestría de mis sueños, en el último año salí embarazada y conseguí una oferta de trabajo inmejorable… la cual fue retirada cuando se enteraron que tenía 7 meses de embarazo. Me dolió un poco, sobre todo me dolió que algo que me hacía tan feliz (como mi embarazo) de cierta manera resultara incompatible con otra cosa que también me causaba mucha felicidad: mi desarrollo profesional. No me desanimé; de todas maneras necesitaba tiempo para ordenar mi vida y mi mundo para la llegada del bebe. Eso sí, dejé de buscar trabajo, no valía la pena, con mi panza de 7 meses ni siquiera me consideraban. Ya, en cuanto naciera mi hijo retomaría la búsqueda.

Y nació mi hijo. Jamás pensé que llegaría amar a alguien con tanta intensidad. Un sentimiento indescriptible y tan fuerte que me hizo pensar que los 3 meses que yo me había dado a mi misma de plazo para empezar a buscar trabajo eran muy pocos. Necesitaba al menos unos 6 para poder dejarlo y salir a trabajar. Y llegaron los 6 meses, los 9, y finalmente llegó el año… y con ellos todos los plazos para reincorporarme al mundo laboral. No lo hice, ni siquiera hice el intento. No pude, y aún ahora (a los 15 meses) la sola idea de dejar a mi bebé por tantas horas en manos que no son las mías, me crispa. Y es ahora, cuando recuerdo la conclusión que trajo mi hermana.

No quiero abandonar mi carrera profesional, pero no quiero perderme el día a día con mi hijo. No puedo evitar pensar que estoy desperdiciando mis estudios y desaprovechando mi talento. No puedo dejar de sentirme culpable por no trabajar. Pero, por otro lado, quiero estar ahí para ver cómo crece mi hijo, y que sea conmigo con quien descubra el mundo. Si bien la culpa por dejar a un lado mi vida profesional me corroe, la sola idea de dejar a mi hijo me paraliza. Realmente, admiro a las mujeres que logran doblegar sus sentimientos y salen a trabajar todas las mañanas para forjarles un futuro mejor a sus familias. Yo, no puedo. Y por eso me siento terrible.

Leí en algún lugar que esos son los paradigmas que la sociedad le impone a la mujer de hoy: tener éxito profesional, tener una linda familia y para remate estar regia. Pero ¿le podemos echar la culpa a la sociedad? O ¿somos nosotras mismas las que queremos todo? Dicen los freudianos que tus deseos no son únicamente tuyos, sino los impuestos por la sociedad (léase tus padres). Lamentablemente, eso no me hace sentir mejor. Quiero una carrera exitosa y ser mamá a tiempo completo, ¡ah! y además quiero estar regia. Y hasta que no logre desprenderme de alguno de ellos (o halle la fórmula del negocio propio con mi hijo en brazos), no voy a dejar de cuestionarme si es que acaso ¿no estaré pidiendo demasiado?

13 comentarios:

  1. ¡Muy buen artículo Milagros! he estado en las mismas desde que salí embarazada. Luciano tiene 3 años ahorita y ya se viene otro en camino y sigo lidiando conmigo misma. Hay días en los que amanezco y digo voy a buscar trabajo y las pocas veces que fui a alguna entrevista, o que quedé en alguna terna (y peor aún, la vez que me dijeron que el trabajo era mío) me bloqueé, el pensar que no iría a recoger a mi hijo todos los días del colegio, que no lo llevaría, que no vería como aprende a comer sólo o va al baño sólo, el día que estuve frente a frente ante la posibilidad de irme todo el día y encontrarlo, con suerte, despierto alguna noche, descarté esa posibilidad, aunque haya sido tan sólo por ese mes. Ahora, cuando vienen a mi las ideas de buscar trabajo, pienso que ya tengo uno y creo, que es perfecto para mi. (Aunque por ratos quiera renunciar jajaja) ¡Un abrazo!

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  2. El gran dilema de la conciliación. Duele pensar que tenemos siempre que renunciar a algo para obtener otra cosa ¿Por qué? Cuando voy a una entrevista y digo que tengo 4 hijos me miran fatal, ya no es que yo decida sino que deciden por mí. En fin, que, como tú dices, yo también lo quiero todo, pero me parece uan tarea imposible.

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  3. Yo creo que esa visión de mujer completa que lo tiene todo, nos la ha vendido la misma sociedad y cuando eres madre te das cuenta que no existe. Es cierto que no se puede tener todo. Pero al mismo, es una frase que resulta limitante, y te preguntas. Porque cojones no puedo tener todo? yo al convertirme en madre re organice mi prioridades y, a medida que Cronopio ha crecido he podido re inventarme y tener un plan B, no el mismo plan que tenía cuando no era madre, y créeme, hay cosas que son posibles, eso sí en todo el día no paras ni un minuto. Yo pienso como tú,que no me imagino dejando a mi hijo para ir a trabajar, yendo por el al colé a las 6 de la tarde,se me hace una crueldad, pero hay mujeres que no tienen otra opción porque su sueldo es muy necesario en casa, Un saludo!!

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  4. Hola! lograr un equilibrio no es nada fácil, lo ideal es que todas tengamos tiempo de cuidar a los niños hasta que tenga edad de contarnos y defenderse. Llegara el momento de retomar todo milagros, el tiempo que le dedicas a tu peque es el mejore regalo, te mando un abrazo

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  5. Gran reflexión Milagros. Efectivamente en esta vida no se puede tener todo y hay que priorizar. Tener clara tu escala de valores y de prioridades te ayuda a saber dónde estás y qué quieres lograr. Yo pienso que no estás pidiendo demasiada, de hecho creo que cuando eres madre te cambia la perspectiva de la vida del todo. Y eso hace que tomes decisiones importantes respecto a tu vida profesional, familiar y personal.
    Ojalá y encuentres esa fórmula ideal de trabajo con tu hijo en brazos. ¡Un abrazo!

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  6. Uff Milagros, que real, muy real!! Solo Dios recompensarà esa eleccion y ademàs tu lo has dicho: "quiero estar ahí para ver cómo crece mi hijo, y que sea conmigo con quien descubra el mundo" Son las cosas que el dinero no paga, y yo harìa lo mismo.

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  7. Realmente hoy en dia la mujer puede ser lo que quiera ser, somos roderas, hacemos de todo al mismo tiempo. Así que si es posible.. De admirar además..
    Un Abrazo!
    D.

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  8. Mi caso es parecido pero a la vez bastante distinto. Para mí el problema es que los horarios que se imponen (al menos en España) son complicados para poder compaginar vida laboral y familiar exitosas o simplemente compatibles. Creo que nos queda mucho por hacer.
    Por necesidad, yo tendría que trabajar pero en cuanto en una entrevista sale el tema de mi hija... Vaya que parece que la cosa cambia y ahora me han dado un trabajo en el que tengo que estar de 10 a 19h lo que significa que entre semana casi no vería a mi hija y para colmo es un trabajo que podría hacer desde casa. Yo sí que creo que parte de la culpa es de la sociedad aunque también puedes ver que no me has pillado en mi mejor momento.

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  9. Me siento completamente identificada, yo tambien dije a los 6 meses, al año... y vamos en 3 años y medio y cada vez me convenzo mas que mi lugar esta al lado de mi hijo y que no por eso estare frustada; por el contrario he descubierto capacidades y posibilidades que antes no habia considerado.

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  10. ¡Muy buen post! Entiendo perfectamente tu dilema. Aún cuando yo sí tenía claro que quería quedarme con mi hijo, los primeros meses toda esa revolución de convertirme en madre y literalmente no tener tiempo para mí, me provocaba cuestionarme mucho el rumbo de mi vida. Ahora, casi 3 años después de nacer mi bebé, te puedo decir que me siento totalmente satisfecha con la decisión tomada. Aunque suene un poco a cliché lo que te voy a decir, sigue los dictados de tu corazón, si no te sientes bien dejando a tu bebé al cuidado de otros, no lo hagas, solamente porque la sociedad espera que hagamos. Nuestros hijos necesitan de nuestra presencia. Ellos irán creciendo y poco a poco tendremos algo más de tiempo para desarrollar esas otras facetas de nuestra vida. Abrazos.

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  11. Te entiendo perfectamente. A mí me despidieron con 5 meses de embarazo. Realmente tampoco me veía saliendo a las nueve de la noche. No son horas para cuidar niños.
    Por suerte trabajo desde casa ahora y puedo estar presente en el día a día de mis niñas :)

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  12. te saludamos desde mama-investigadora .. no sabes como me identifique con tu post. Yo renuncié por mi hijo y luego aunque intente trabajar de independiente los anhos se pasaron rápido y ha sido una experiencia hermosa en la vida es verdad pero interesamente juzgada por la sociedad y sobretodo la familia. Un abrazo

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