martes, 5 de febrero de 2013

“Un Verano divertido”

-          “Mamá, ¿por qué todos los días tengo que hacer algo?” “Siempre tengo clases de algo. Ya me cansé”.  
-          “Porque hijito, es divertido. Aprendes cosas nuevas,  te diviertes, juegas con tus amigos y la pasas súper bien”. 

 Además, esto no me atrevo a decirlo en voz alta, la competencia para ingresar al colegio es FEROZ y a ti, a tus cortos 3 años te toca dar tus exámenes de ingreso en marzo, y queda muy poco tiempo para eso. Te enfrentarás, quizá sin tenerlo muy claro, a una evaluación que querramos o no será crucial en tu formación futura. Y, lamentablemente con las reglas de juego existentes, es algo de lo que no puedes escapar.    
Chld playing with bubbles in the sea shore
Foto de Jarslaw Mi´s

Sé que no es culpa tuya la demencia que se vive hoy en día con el ingreso a los colegios. Estás siendo arrastrado por una vorágine de locura en la que todos tenemos una responsabilidad: educadores, colegios, padres de familia y por supuesto el Estado (que algo está tratando de hacer…). Tampoco es culpa tuya, que dentro de esta locura entren en juego también, las expectativas de tus padres, abuelos, tíos y tías. Y, que estas expectativas tengan mucho que ver con el ego y la vanidad de tus padres. Y, por último, sé que tampoco es culpa tuya que en tu nido me hayan dicho, que –a pesar que sacas A en todo  y eres el más pequeño del salón – tienes débiles dos fonemas que ya deberías tener 100% dominados, que no coges bien el lápiz, que te molestas muy rápido (eso lo sacaste de tu papá) y, encima, solo sigues las instrucciones cuando te place y la gana se te da. Sin contar también, que todos tus compañeritos están en mil clases, academias y terapias. Lo que le pone más estrés a la situación.

Así que, lo siento mucho hijito lindo pero este verano tendrás que olvidarte de tu cuarto de juegos y tus juguetes. Tendrás que ir a tu terapia de lenguaje, a tu terapia de psicomotricidad acoutourier para controlar tu carácter, a clases de natación (para tonificar tus músculos que son “laxos”), al fútbol porque los niñitos deben jugar fútbol como parte de la socialización masculina (no quiero que seas la lorna que no tiene amigos por no poder jugar una pichanga) y finalmente irás, a tus queridas clases de golf, lo único que tú elegiste, lo único que pediste para hacer este verano y que tu papá y yo casi no aceptamos porque nos habían recomendado artes marciales para un carácter duro e impaciente como el tuyo.  

Quisiera poder zurrarme en estas recomendaciones, no ser tan neurótica y dejar que el proceso fluya, dejar que madurez naturalmente y que aprendas las cosas a tu ritmo y en tus propios tiempos, no en los tiempos que imponen estos indebidos exámenes de admisión, los cuales – lo reconozco - son avalados con actitudes como la mía.

 … Pero,… ¿Sabes qué? No quiero avalar más conductas demenciales. Quiero ser menos neuro y ser más mamá. Me cuesta, y mucho. Porque esto me importa, y mucho. Pero, mi intuición me dice que a tus 3 años y 3 meses mereces disfrutar tu verano haciendo lo que te place. Quizá tu papá me mate por esto, pero, tus clases se acabaron hoy. Aprenderás a jugar fútbol cuando tengas ganas, te meterás a la piscina con tus flotis hasta que tengas piso o te de vergüenza y quieras aprender a nadar (lo que pase primero). Se acabó esa terapia cuyo nombre no puedo ni escribir. Y, ¿sabes qué más? si te chotean de un colegio porque a los 3 años tienes dos fonemas débiles, pues ese colegio se pierde todo tu increíble potencial y talento. 

Si quieres, te quedas con las clases de golf. Solo si quieres, pero, este mes de febrero es tuyo, todo tuyo para que juegues con tus juguetes, corras en el parque, mires tele, te aburras un rato también y, por supuesto, te pelees con tu hermana que estoy segura será lo más valioso que podrás hacer este verano.

2 comentarios:

  1. Yo estoy 100% de acuerdo con tus conclusiones... creo que entre ir al Markaham o al Casuarinas no hay gran diferencia.
    Y además te recomiendo chequear un reportaje de Discovery que trata de los HYPER papas, que son esos que tienen esa conducta que describes al inicio, y que finalmente al no dejar libres a sus hijos les cortan otras competencias como la creatividad y la capacidad de tomar decisiones

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  2. Recién leo tu comentario. Voy a mirar ese documental y escribir sobre él. Totalmente de acuerdo contigo.

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