jueves, 7 de noviembre de 2013

De vuelta a casa

Finalmente, luego de estar exactamente 10 días fuera de Lima volví a casa. Como ya había dicho en mi post anterior (Mi viaje romántico) me moría de angustia de dejar a mis hijitos. Pero, finalmente aproveché que los estaba dejando en muy buenas manos y disfruté a mil. Me relajé, me olvidé de la dieta, paseé duro y sobre todo: ¡dormí! Dormí como no dormía hace más de cuatro años (la edad de mi hijo mayor). Dormí tanto, que me da vergüenza decirlo. Incluso, hubo un par de días que después de desayunar, regresaba a seguir durmiendo…

Lo bueno de este viaje es que aprendí a disfrutar sin mis hijos, sin sentirme culpable o mala madre o angustiada porque algo les pase. Mis hijos sobrevivieron y yo también. Sobreviví sobre todo a ese sentimiento de culpa que siempre me agarra cuando los tengo que dejar por muchas horas para hacer cosas mías (cosas tipo peluquería, gimnasio, encuentros con amigas, etc.). Este viaje me permitió reencontrarme con actividades que me encantan y que normalmente en Lima no puedo, como leer hooooras, comer con calma y ¿ya dije dormir?

Ahora que he vuelto a hacer cosas que me gustan y que me recuerdan quién soy yo (además de ser mamá de 3 lindos) me siento más satisfecha conmigo y con mi vida. Me ha sido muy valioso reencontrarme conmigo misma y con lo que me gusta (entre eso mi esposo: descubrir que me encanta luego de 8 años de relación ¡no tiene precio!). He regresado y estoy yendo a nadar y al gimnasio. Me he comprado un par de libros y los estoy leyendo (no a la 1:00 a.m. cuando todos duermen, sino a una hora decente) y estoy planeando más cosas para mí. Lo bueno de todo esto, es que me siento más contenta, más descansada y más feliz, y esto se refleja también en mi relación con mis hijos. Me siento tan contenta que mi hijo mayor me preguntó ayer: “mami ¿por qué tu carita está feliz siempre?”

Definitivamente aunque en un inicio estaba a punto de no subirme al avión con tal de pasar más tiempo con mis hijos, me alegro mucho de haber viajado, de haberme reconectado y de haber disfrutado a mi esposo a mil en estos 10 días. Y como dice la gente: ¡Qué se repita!


woman with a big hat in a swimming pool


1 comentario:

  1. Que lindo que lo hayas pasado genial... Como mamas también debemos darnos nuestros tiempos, no por eso dejaremos de estar pendientes de nuestros hijos.

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