miércoles, 24 de julio de 2013

¿Cómo puedo ayudarte para qué la pases mejor?

¿Cómo puedo ayudarte a que la pases mejor? Esta es la pregunta que me hizo hace un par de días atrás mi esposo cuando me vio al borde del colapso. En ese momento estaba tan cansada que no atiné a decirle nada. Estaba tan abrumada que pensé que no había nada que mi marido pudiera hacer por mí. Pensaba que al menos que él empezara a producir leche no había mucho que pudiera hacer por mí, pero lo cierto es que pensándolo bien, sí hay muchas maneras en las que me puede ayudar. Y acá le digo cómo.

No me invites al cine, ni a comer, y mucho menos a tomar unos tragos en las noches; no es porque no quiera salir contigo y pasar tiempo juntos, si no precisamente porque me encanta salir contigo y me es muy duro decirte que no puedo salir una, dos o tres veces, y al final quizá termine cediendo sólo para terminar más agotada aún. Hoy por hoy no puedo prescindir de esas dos o tres horas de sueño que me roba una salida nocturna. ¿Qué tal si me invitas a almorzar o a salir por la tarde? Los desayunos también me caen genial.

Madre agotada durmiendo con hija
No me reproches por quedarme dormida cuando vemos una película, estoy muerta y es una de las pocas cosas que podemos hacer juntos. Tú la ves mientras yo duermo. Tampoco me reproches cuando me quedo dormida antes de las 9:00 p.m., nuestros días empiezan a las 6:00 a.m y mis noches no son corridas. Y por favor, no me digas que tengo todo el día siguiente para descansar, porque sabes que no es así. Tengo que atender tres niños, una casa, un perro y me gustaría tener algo de vida propia. Necesito estar lúcida.

No sigas con tu vida como si nada, tenemos un nuevo bebé en casa y sé que las obligaciones que te impone la sociedad a ti son distintas que las que me impone a mí, pero por favor: nadie te obliga a “cumplir” con todos los eventos sociales que tenemos. No sugieras que puedes ir tú sólo a un matrimonio, o a una fiesta de cumpleaños mientras que yo me quedo en la casa atendiendo a los niños y al bebé. Estamos juntos en esto, y no es justo que me quede sola en casa como si estuviera castigada. No estoy castigada, y tú no estás obligado a ir a ninguna parte. Tu obligación es conmigo, con esta bebé y nuestros hijos. Créeme, la gente va a entender que con un recién nacido y/o hijos pequeños la vida social cambia.

Puedes ayudarme: hazme cariño en las noches antes que me quede dormida, así como a veces haces. Eso me hace sentir segura y acompañada, me hace notar que no estoy sola en esto. Me recuerda que me quieres. Porqué sabes, a veces me siento sola, muy sola. Un recién nacido es sumamente demandante y muchas de las demandas sólo las puede satisfacer la madre, pero me puedes acompañar. Sentarte a mi lado y conversarme o por último, mirar tu celular a mi costado mientras yo doy de lactar.

Por último si como tú dices sientes que eres inútil con la bebé porque sientes que no hay mucho que puedas hacer, no te preocupes, con que me acompañes, cuides mi sueño y me preguntes como me siento, ya me estás ayudando bastante. Gracias por preguntar, y gracias por esperar. Antes que nos demos cuenta la bebé estará grande, y podremos disfrutar juntos todas esas cosas que nos gustan hacer, pero mientras tanto ten paciencia y acompáñame.

lunes, 15 de julio de 2013

Las de la intuición


Leí hace un tiempo unas declaraciones de Gwyneth Paltrow en las que indicaba que en cuanto a la crianza de sus hijos, no deja nada a la intuición y se guía más bien por la razón. Me sorprendí mucho al leer estas declaraciones pues, por el contrario, en la crianza de mis hijos yo me guío mucho por mi intuición.  Siempre lo he hecho así, desde que mi hijo mayor estaba en la panza y no estaba segura si el líquido (muy escaso) que había sentido chorrear entre mis piernas era líquido amniótico (señal que se me había roto la fuente), o un común descenso de embarazada. Me deje guiar por mi intuición, y ¡acerté! a las pocas horas ya era mamá por primera vez.

Es quizá por eso que me sorprende tanto que alguien se guie tan tajantemente por la razón, la cual asocio con la teoría y “el libro”, pues en el corto tiempo que soy madre he aprendido que con los niños no hay recetas, ni fórmulas: lo que funciona con uno, no necesariamente funciona con otro; y lo que te funciona un día, no necesariamente te funciona al día siguiente. Así, es que – en mi caso-  la intuición es mi principal fuente de referencia. ¿Está mal? No lo sé, a mí me funciona y la verdad creo (y espero) que lo estoy haciendo bien.


Sé que cada una tiene su propio estilo de crianza y ser madre es una experiencia distinta para cada persona, en mi caso particular  he aprendido a confiar en mi intuición y me funciona. Y quizá sea como dice mi hermana: “ojo de loca, no se equivoca” y por eso me va tan bien con esto de la intuición materna… quién sabe.

viernes, 5 de julio de 2013

10 cosas que no le debes decir a una recién parida

Tengo una bebé de 7 semanas y puesto que ya tengo experiencia en esto de la maternidad, no ando obnubilada por la felicidad y estoy más atenta que nunca a los comentarios "bien intencionados" que recibo. La gente dice de todo, pero estas son definitivamente 10 de las peores cosas que te pueden decir una vez acabas de parir. Así, que despistados por favor tomen nota.

  1. ¿Para cuándo es? ¿Cúanto tiempo tienes?
     Si eres mi "amigo" desde este momento dejaste de serlo. Mira mi facebook, sigue mi twiter o por lo menos enterate por otra gente: ¡ya parí! Mi bebe tiene 1 o 2 meses o de repente, 5. Esta panza se demora en ir, se demoró 9 meses en crecer, dame 9 meses para bajarla. Y de verdad, mírate al espejo primero. 

  2. Todavía te falta bajar de peso, ¿no?
¿    Y, ¿crees qué me lo tienes que decir por qué yo no lo he notado? Ya te lo dije: la panza se demoró 9 meses en crecer, dame 9 meses para bajarla. Además yo no ando mirando tu cuerpo, ¿qué %$%&/ miras el mío?.

  3.   Y ¿qué tal tus noches?
     ¿Tú que crees? ¿Cómo crees que son las noches con un recién nacido? Si no lo sabes te invito a mi casa a dormir. Puedes dormir en mi cuarto con el bebé y si quieres, te presto mis bubis para que le des de lactar. Te la vas a pasar genial.

  4.  Pasa rápido, pasa todo muy rápido. ¡Disfruta!
      Esta es la típica de las abuelitas o de la gente con hijos grandes, obviamente sufren de amnesia. No, no pasa rápido cuando te tienes que levantar 3-4 veces en la noche, y definitivamente no hay nada que disfrutar de eso.

  5. ¿Qué es esa mancha que te ha salido en la cara/panza/cualquier parte del cuerpo?
       Esta mancha se llama melasma y se debe a los cambios hormonales. ¿Quieres qué te deje una igual en la cara?

  6. Y ¿a quién se parece el bebé?
      Todavía a nadie, y con suerte a mí o a mi marido. Sería trágico que se parezca a mi suegra o peor aún, a mi ex.
   
  7.  ¿Qué tal el parto? ¿te dolió? O ¿fuiste cesárea?
      ¿De verdad quieres saber? No, no dolió nada. Fue como ir a un picnic en la playa. ¡No seas pes…!! Y para que lo sepas: la cesárea también duele.

  8.   ¿Lo quieres mucho a tú bebe, no?
       Es que tú te mereces un premio

  9.    Deberías descansar, estás con unas ojeras...
      En mi caso particular esta tiene una variante,es mi mamá (sí, mi propia madre) diciendome: "¿Por qué no te pones la crema anti-ojeras que te regale? Deberías usarla". Mami, y demás gente que menciona mis ojeras: si nos les gustan, vengan y duerman en mi casa por un par de noches y después me enseñan las suyas, ¿ya?

  10.   ¿Cuándo volverás a estar activa?
      Esta sobre todo para los maridos: o sea, ¿te parece qué no estoy activa? ¿Te parece que dar leche unas 6-7 veces al día, cambiar 8 pañales al día y correr por toda la casa con un recién nacido no es actividad? ¡¡Ni el Ironman es tan fuerte cómo esto!! ¡Ubícate!

  Ya saben, si tienen alguna amiga que acaba de parir (sentirse recién parida también es un estado de ánimo que pueda durar durante el 1er año del bebe). Estas son las 10 cosas que, ni por casualidad deben decir.