viernes, 21 de marzo de 2014

Ya tengo el poder (muajajajaja)

Esta mañana recibí la confirmación de una noticia que ansiaba desde el día que mi hijo ingresó al colegio: soy LA delegada del salón. Por tanto, soy la encargada de organizar a las mamis del salón de mi hijo, y el nexo entre el colegio y los padres de familia. Quienes me conocen saben que me moría de ganas de serlo. Es más, tenía tantas ganas que el día que fui a matricular a mi hijo se lo comenté a la encargada de admisiones, a la secretaria, a la recepcionista y a la psicóloga de primaria. Como consecuencia de mi entusiasmo, unas semanas atrás recibí la llamada de la Coordinadora de delegadas de Early Years (a.k.a mi nuevo ídolo) para comentarme que debido al interés y entusiasmo que había demostrado había sido elegida como delegada del salón (primera vez, que mi bocota me sirve de algo) y esta mañana recibí el correo invitándome a la primera reunión.

Para much@s esto debe sonar a la chamba más aburrida y complicada del mundo, incluso algun@s lo considerarán una pérdida de tiempo, pero no yo. Para mí, una neuro-mamá total es lo mejor que me podía pasar; ¿acaso no es por este tipo de cosas que dejé de trabajar? Además, me permite estar al tanto (y de primera mano) de las actividades, cambios y eventos que suceden en el colegio. Tengo la excusa perfecta para pasar más tiempo metida en el colegio, hablar con el profesor, con la auxiliar y sobre todo y lo que más me interesa, estar pendiente del desempeño y evolución de mi hijo. Sí, ya sé, pobre niño con la mamá metida ahí. Pero, bueno algo me va a tener que reclamar en la adolescencia ¿no? Y mejor que sea mi exceso de involucramiento en su vida.

Pero, lo que nadie sabe es de mi macabro plan, pues ahora que ya estoy dentro del selecto círculo de las delegadas pretendo enquistarme en el poder y quedarme hasta que la última de mis hijas se gradúe (muajajajaja – risa malvada). Pretendo ser delegada del salón de mi hija la segunda y obviamente también de la tercera, pretendo andar involucrada en todas las actividades y decisiones que haya con respecto a sus estudios, actividades y eventos (ya dije arriba que por algo me van a tener que odiar mis hijos en la adolescencia) pues, éste es sólo el primer paso. Es el primer paso, para llegar a ser … la presidenta de la APAFA (muajajaja – risa malvada).



Así, que no se preocupen mamis. La educación de sus hijos está en buenas manos (las mías), ¡y yo prometo que me encargaré de todo hasta el día de la prom y más! (muajajajajaja) 

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