lunes, 19 de enero de 2015

8 tipos de mamás con los que NO te quieres encontrar

Como mamá de 3 pequeños desde hace ya más de 5 años, he tenido la oportunidad  de cruzarme con varios tipos de madres. Algunas más simpáticas que otras, otras más neuróticas que otras (incluso que yo) y otras, que no sabría cómo describirlas. Pero,  lo cierto es que todas con la más firme convicción de estar haciendo lo mejor por sus hijos.

Con esta diversidad de caracteres maternos es natural que haya algunos que nos agraden más que otros, y otros menos que todos pero, definitivamente hay algunos personajes y estilos con los que – y todas estamos de acuerdo – es mejor no encontrarnos y si lo hacemos, estar preparadas para que no nos afecte.

Y en esa línea, es que les traigo - sin ningún orden en particular - mi “top list” de los 8 tipos de mamás con las que en definitiva, no te quieres encontrar.  

ADVERTENCIA: espíritus sensibles, abstenerse. Cualquier parecido con la realidad, es ¡cierto!

1.       La “ultra competitiva”: Esta mamá, sin querer queriendo, compite por todo con todos. Si te pregunta si tu hij@, ya camina,  habla o escribe no te dejes engañar, no le interesa el desarrollo de tu pimpollo, lo que quiere es comparar la rapidez de desempeño de tu prole con la suya. Tampoco te sorprendas si la ampayas comparando la calidad de ropa, comida y productos que consumen tus hijos… los quiere superar.

2.       La “más metiche”: nadie la llamó, nadie la invitó y nadie le preguntó. Sin embargo, ella está ahí, allá y por acullá, metiendo su cuchara en todo lo que puede y muy al tanto de todo lo que pasa con sus hijos (y los tuyos también). En el fondo te preguntas ¿cómo hace para estar en todas? Pues la vez en todo evento, fiesta, charla, timba y pandero existente, y por supuesto, plantada en el salón, ¿quizá quiere el puesto de auxiliar?

3.       La “mujer maravilla”: No te la quieres encontrar simplemente porque verla te agota, te da remordimiento de conciencia y admitámoslo, un poquito de envidia. Esta mamá, lo puede todo. Lidia con 3 o más hijos a la perfección, participa de todos los eventos y programas del colegio, tiene una carrera exitosa (o por lo menos una carrera) y para colmo, ¡un cuerpo de infarto! Ayyy, cómo duele verla.

4.       La “crianza con apego”: más conocida como la “talibana de la maternidad”. Ella le dio de lactar a sus hijos por más de un año, practica el colecho, mastica los alimentos de sus bebés antes de dárselos y sólo utiliza un porta wawa, o canguro para transportar a sus críos. Por supuesto, no tiene nana (o al menos eso dice) y jamás le ha levantado la voz a sus hijos. No te la quieres encontrar porque te sientes mala madre cuando llegas con tus nanas, tus coches y los biberones llenos de fórmula (y tú sí gritas).

5.       La “atención por favor”: Esta mamá sufrió de poca atención en su infancia y probablemente, tiene un marido que no la mira mucho, así que vuelca toda su energía en llamar la atención de todos con los que se cruza. La encontrarás con ropa extremadamente llamativa y haciendo aspavientos en fiestas infantiles, kermeses y también, en un día cualquiera. Mientras que no llame la atención de tu marido, no hay problema.

6.       La “Reina Pachas”: Esta mamá lo único que quiere es ver a sus hijos ascendiendo en la escalera social. No le importa lo que le cueste. Si es necesario, dejará de tomar desayuno para poder pagar el colegio más caro y exclusivo en el que acepten a su prole. Todo sea porque sus hijos socialicen en el mejor entorno posible. ¡Cuidado! Si es necesario, sacrificará también a sus “amistades” con tal de seguir ascendiendo.

7.        La “orgánica”: Esta sí se tomó muy en serio la lucha anti-transgénicos. Tiene su propio huerto orgánico del que saca las frutas y vegetales con las que alimenta a sus hijos. Se levanta diariamente a las 5:00 a.m para preparar leche de alpiste, sacar los huevos del corral y si pudiera, sacrificar al animal que van a comer (aunque fácil es vegetariana y quiere obligar a sus hijos a que lo sean). Por supuesto, usa pañales de tela y se gasta fortunas en tiendas ecológicas y bio-ferias. Que ni te vea saliendo del Mc Donalds con tus cajitas felices, que ni te vea.

8.       La “nanitis”: esta pobre mamá, sufre de nanitis aguditis. Cuando su nana sale, ella la extraña más que los hijos. No tiene ni idea de cómo se cambian los pañales ni de los horarios de sus hijos. Si por ella fuera, los niños almorzarían Nuggets todos los días. La nana es más importante en la familia que el marido, y por eso viaja a todos los lados y prácticamente no tiene días libres. Pero, cuidadito con que la nana o los hijos se equivoquen: la mamá es ¡ella!

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