lunes, 23 de febrero de 2015

Drama, drama, drama*

Mi hija la segunda tiene poco más de 3 años. Y, en este corto tiempo se ha vuelto la reina del drama: elegir su ropa es un drama, elegir los zapatos es un drama, ducharse, comer, jugar con sus hermanos, todo es drama, drama, drama. No sé si es porque así somos las mujeres, más dramáticas por naturaleza, o es porque la pobre está pasando por un momento duro al ser la “hija sándwich” aplastada por un hermano mayor (centro de atención de toda la familia al ser el nieto mayor y único hombre) y por una hermanita chiquita que cada vez está más deliciosa y engreída y nos tiene babeando a todos en casa.

No lo sé, y me muero de pena porque me doy cuenta que dentro de este drama ella está sufriendo. El estar en constante lucha por todo, el llorar por absolutamente cualquier cosa, el molestar y pelear con sus hermanos todo el tiempo debe agotarla (al menos a mí sí) y no la veo feliz. Claro, no me refiero a que esté siempre triste, pero la veo en una constante competencia con sus hermanos. Todo el tiempo compite por llamar mi atención y la de su papá. Y, no es que no le hagamos caso, todo lo contrario, he ajustado mis horarios y ella es la mayor privilegiada con más momentos uno a uno.


La acuesto 5 noches a la semana, la baño sola igual número de veces, la paseo en la bicicleta, me tiro al piso a jugar con sus muñecas… Y, no es suficiente, quiere, necesita más atención y no puedo dársela, porque tengo otros dos hijos que también me necesitan. Me niego a creer que así será siempre, estoy segura que es sólo una etapa, pero no sé si lo estoy haciendo bien para que ella lo pase mejor. Necesita más atención que sus hermanos, eso me queda claro, y se la estoy tratando de dar. Pero, no veo ninguna mejora.


Miro hacia atrás y ella siempre fue mi hija la más fácil: comía solita todo, se dejaba echar bloqueador facilísimo, tomaba sus remedios tranquila, jugaba de lo más bien por horas solita, aprendió a gatear, caminar, hablar y nadar sin ningún tipo de apoyo extra. Y ahora, es la reina del drama. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Será así siempre? Siento no tener las respuestas, y siento más aún, no tener ninguna certeza. Pero, ahora sólo me queda ser su compañera en el drama y rezar y esperar que todo esto sea una fase y pase.

*Colaboración para la revista digital Mamitips

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