martes, 27 de enero de 2015

Mis propósitos de maternidad 2015*

Desde hace varios años atrás el año nuevo es para mí una oportunidad para redefinir mis metas, (re)organizarme y ponerme las pilas para lograr aquello que no pude en el año anterior. Este año no es diferente, pues igual que los años anteriores tengo mi lista de prioridades y metas por cumplir, sólo que este año por primera vez he incluido en mi lista algunos propósitos de mi rol como madre, algunas cosas que quiero mejorar y otras que quiero cambiar.

Los expertos dicen que para poder lograr nuestras metas con mayor facilidad es necesario visualizarlas y compartirlas, de esta manera tenemos un círculo de apoyo que nos recuerde cuáles son y nos apoye cuando nos descarriamos.  A la vez, que al visualizarlas se vuelven más tangibles, más reales y por ende, más fáciles de lograr.

Así, haciendo caso a los expertos comparto mis propósitos de maternidad para este nuevo año con uds. y los vuelvo tangibles y – de paso - consigo mi círculo de apoyo (si me ven fallando, no sean malos por favor):

1-      Enseñar a mis hijos a obedecer sin gritos: este fue mi punto flaco el último trimestre del año pasado. Sobre todo, cuando veo que los minutos pasan y pasan, y mis hijos no se mueven y llegamos tarde o con las justas a todas partes. O, cuando repito una orden un millón de veces y nadie me hace caso; grito y oh, santo milagro, todos obedecen.

2-      Tener momentos 1 a 1 con cada uno: esta la instauré el año pasado, y me fue muy bien hasta que se me complicó con todas las responsabilidades que tengo. Voy a reinstaurarlo con una meta real considerando que tengo 3 hijos, un perro loco, un marido demandante y una chamba virtual.  1 vez por semana con cada hijo suena realista. Además, debo recordar, que son SUS momentos, así que debo hacer lo que les gusta a ellos.

3-      Menos angustia más disfrute: Ay sí. En lugar de andar todo el día preocupada por su salud y desarrollo emocional, físico, cognitivo, fisiológico y etc. etc. Voy a disfrutar más que están acá y de las alegrías que me dan.

4-      Separar un momento para mí: ¿Qué tiene que ver con la maternidad? Respuesta: Todo. Mientras, más satisfecha y feliz esté conmigo misma, más plena y tranquila estoy disfrutando a mis hijos. Ellos tendrán una mamá sin complejos y feliz que en sus momentos con ellos está 100% presente.

5-      Recordar que tengo hijos buenos y no los necesito perfectos: esta es la más importante y la más difícil. Mis hijos son buenos, están bien y yo los quiero tal y cómo son. Debo evitar que las presiones del colegio, del nido o taller, la sociedad y sus instituciones me hagan dudar de la valía de mis hijos y me impidan ver lo maravillosos que son. Si al resto les parece que están un poco atrasados, un poco desordenados o despeinados, pues, que ellos se preocupen. Yo no.
Acá están mis propósitos, algunos más difíciles que otros. Tengo 365 días para cumplirlos y hacerlos cada vez mejor.  

*Colaboración para la revista digital Mamitips

lunes, 19 de enero de 2015

8 tipos de mamás con los que NO te quieres encontrar

Como mamá de 3 pequeños desde hace ya más de 5 años, he tenido la oportunidad  de cruzarme con varios tipos de madres. Algunas más simpáticas que otras, otras más neuróticas que otras (incluso que yo) y otras, que no sabría cómo describirlas. Pero,  lo cierto es que todas con la más firme convicción de estar haciendo lo mejor por sus hijos.

Con esta diversidad de caracteres maternos es natural que haya algunos que nos agraden más que otros, y otros menos que todos pero, definitivamente hay algunos personajes y estilos con los que – y todas estamos de acuerdo – es mejor no encontrarnos y si lo hacemos, estar preparadas para que no nos afecte.

Y en esa línea, es que les traigo - sin ningún orden en particular - mi “top list” de los 8 tipos de mamás con las que en definitiva, no te quieres encontrar.  

ADVERTENCIA: espíritus sensibles, abstenerse. Cualquier parecido con la realidad, es ¡cierto!

1.       La “ultra competitiva”: Esta mamá, sin querer queriendo, compite por todo con todos. Si te pregunta si tu hij@, ya camina,  habla o escribe no te dejes engañar, no le interesa el desarrollo de tu pimpollo, lo que quiere es comparar la rapidez de desempeño de tu prole con la suya. Tampoco te sorprendas si la ampayas comparando la calidad de ropa, comida y productos que consumen tus hijos… los quiere superar.

2.       La “más metiche”: nadie la llamó, nadie la invitó y nadie le preguntó. Sin embargo, ella está ahí, allá y por acullá, metiendo su cuchara en todo lo que puede y muy al tanto de todo lo que pasa con sus hijos (y los tuyos también). En el fondo te preguntas ¿cómo hace para estar en todas? Pues la vez en todo evento, fiesta, charla, timba y pandero existente, y por supuesto, plantada en el salón, ¿quizá quiere el puesto de auxiliar?

3.       La “mujer maravilla”: No te la quieres encontrar simplemente porque verla te agota, te da remordimiento de conciencia y admitámoslo, un poquito de envidia. Esta mamá, lo puede todo. Lidia con 3 o más hijos a la perfección, participa de todos los eventos y programas del colegio, tiene una carrera exitosa (o por lo menos una carrera) y para colmo, ¡un cuerpo de infarto! Ayyy, cómo duele verla.

4.       La “crianza con apego”: más conocida como la “talibana de la maternidad”. Ella le dio de lactar a sus hijos por más de un año, practica el colecho, mastica los alimentos de sus bebés antes de dárselos y sólo utiliza un porta wawa, o canguro para transportar a sus críos. Por supuesto, no tiene nana (o al menos eso dice) y jamás le ha levantado la voz a sus hijos. No te la quieres encontrar porque te sientes mala madre cuando llegas con tus nanas, tus coches y los biberones llenos de fórmula (y tú sí gritas).

5.       La “atención por favor”: Esta mamá sufrió de poca atención en su infancia y probablemente, tiene un marido que no la mira mucho, así que vuelca toda su energía en llamar la atención de todos con los que se cruza. La encontrarás con ropa extremadamente llamativa y haciendo aspavientos en fiestas infantiles, kermeses y también, en un día cualquiera. Mientras que no llame la atención de tu marido, no hay problema.

6.       La “Reina Pachas”: Esta mamá lo único que quiere es ver a sus hijos ascendiendo en la escalera social. No le importa lo que le cueste. Si es necesario, dejará de tomar desayuno para poder pagar el colegio más caro y exclusivo en el que acepten a su prole. Todo sea porque sus hijos socialicen en el mejor entorno posible. ¡Cuidado! Si es necesario, sacrificará también a sus “amistades” con tal de seguir ascendiendo.

7.        La “orgánica”: Esta sí se tomó muy en serio la lucha anti-transgénicos. Tiene su propio huerto orgánico del que saca las frutas y vegetales con las que alimenta a sus hijos. Se levanta diariamente a las 5:00 a.m para preparar leche de alpiste, sacar los huevos del corral y si pudiera, sacrificar al animal que van a comer (aunque fácil es vegetariana y quiere obligar a sus hijos a que lo sean). Por supuesto, usa pañales de tela y se gasta fortunas en tiendas ecológicas y bio-ferias. Que ni te vea saliendo del Mc Donalds con tus cajitas felices, que ni te vea.

8.       La “nanitis”: esta pobre mamá, sufre de nanitis aguditis. Cuando su nana sale, ella la extraña más que los hijos. No tiene ni idea de cómo se cambian los pañales ni de los horarios de sus hijos. Si por ella fuera, los niños almorzarían Nuggets todos los días. La nana es más importante en la familia que el marido, y por eso viaja a todos los lados y prácticamente no tiene días libres. Pero, cuidadito con que la nana o los hijos se equivoquen: la mamá es ¡ella!

miércoles, 14 de enero de 2015

La loca de la casa

Año nuevo…,  vida nueva, novio nuevo, chamba nueva ________ (pon acá lo que más quieres que sea nuevo). En mi caso, este año nuevo empieza con la determinación de conseguir una loca de la casa nueva. Ya no voy a ser yo. Ya no quiero ser yo la loca de la casa. ¿De qué hablas? Se preguntarán.  Pues, que en el 2014 – particularmente en el último trimestre del 2014 – yo me gané el premio a la más loca gritona de mi casa, superando a mi esposito, quien es un fuerte rival. Y quizá, también gané el premio de la más loca gritona de la cuadra, pues mis gritos el año pasado han sido épicos.

Si pues, haciendo un análisis crítico de mis debilidades en el último año está el haber perdido excesivamente la paciencia y haberme vuelto una gritona, sobre todo con mis hijitos. Yo no era así, lo juro. Tampoco voy a mentir y decir que jamás en mi vida he renegado. Claro que sí, y claro que perdía la paciencia, pero tenía más control sobre mí misma y eran menos las cosas que me inflamaban.  Quizás es por la edad, quizá ya me estoy volviendo una vieja renegona. O quizá fue una consecuencia de lo cansada que estuve los últimos meses del año (post acá).

Sea por lo que fuere, mi determinación de este año es no volverme a llevar ese galardón. No me gusta ser una loca gritona, una renegona cuyos hijos sólo obedecen cuando ella grita. Aunque debo confesar, que en mi casa mis gritos funcionan como magia: cuando nadie hace caso, nadie cumple con sus deberes, un par de gritos y ¡zaz! todos obedecen, claro, después me entra remordimiento o me siento mal cuando mis hijitos de 3 y 5 años me dicen: “No te molestes Ma, no te molestes conmigo.”  Es que no estoy molesta, sólo necesito gritar.

No quiero tener ese tipo de relación con mis hijos, no quiero que tengan esa imagen de mí y mucho menos quiero que mi esposo (el ganador absoluto del premio en todas las ediciones anteriores)  me mire extrañado cuando de pronto entro en crisis porque se pasa la hora de dormir y todavía no se han lavado los dientes, el cuarto no está ordenado y para colmo piso un lego maldito que me hace ver a Judas bailando…. 

No quiero eso, este 2015 quiero (y trabajaré duro para lograrlo) que mis hijos obedezcan sin gritos, utilizaré mis mejores armas de disciplina positiva para ello. También quiero, organizarme mejor para no andar estresada corriendo por aquí por allá, pues eso influye en mi explosividad. También, pediré ayuda a la gente que trabaja en mi casa para cumplir  con mantener más el orden, y por último, regresaré a hacer deporte para volver a mi estado zen y vivir en tranquilidad…


Aunque pensándolo bien, creo que nunca tuve un estado zen. Ayyy, que Dios me ayude. 

martes, 13 de enero de 2015

Mi libro de sueños

Hace muuuucho tiempo atrás, leí una historia sobre una mujer que un poco deprimida había ido a una charla de autoayuda, de esas en que te dicen: “querer es poder” y que cuando tú realmente deseas algo, el universo confabula para que lo logres. Ella asistió, y en esa charla escuchó que para que los deseos y sueños se cumplan, para llegar a nuestras metas más alucinadas, lo mejor es poder visualizarlas, hacerlas tangibles, tenerlas siempre presentes. Así, se le ocurrió crear un libro, tipo un scrapbook en el que ella iba pegando fotos, recortes de revistas y similares que representaban sus sueños.

En su libro de sueños, ella pegó la foto de una casa grande con jardín, joyas, un galán (era divorciada) y varias cosas más, que en el camino se le fueron materializando. Contaba su historia, pues ya llevaba varios scrapbooks y todos con resultados excelentes, pues había cumplido todos sus sueños.

Por supuesto yo no le creí nada, además cuando lo leí estaba en el colegio y todo se me venía fácil. Pero, ya cuando estaba en la universidad con metas y sueños más grandes me acordé de esta historia y decidí hacer mi propio scrapbook de los sueños. Hace poco lo encontré, y oh, sorpresa, me di cuenta que todos absolutamente todos los sueños que había puesto ahí se me cumplieron. Algunos, incluso mejor que lo había imaginado. Claro, que no voy a decir que fue sólo gracias al libro de los sueños, me esforcé y trabajé duro para lograr esas metas.  Pero estoy segura que tener un libro dónde leerlas y gozar imaginándome disfrutándolas influyó mucho.

Desde esa vez no he vuelto a hacer uno, pero este año tengo varios sueños y metas por cumplir. Hay varias cosas que quiero lograr, así que he decidido crear mi propio libro de los deseos, mi scrapbook de sueños particular. Ya me compré mi pioner (¡ja! mi scrapbook tendrá muchos sueños) varias hojas de cartulinas, y ya recorté varias fotos e imprimí varias imágenes y similares que representan de la mejor manera mis sueños y mis metas. Obviamente, como buena Neuro_Mamá, mi libro estará plagado de deseos que incluyen a mis hijos (léase viajes a Disney, conocer a las princesas, pasear con los Minions y similares).

Obviamente, también trabajaré duro para conseguir mis sueños. Quiero, que este 2015 sea muy feliz y lleno de logros, y les deseo lo mismo a uds. tbn, que el 2015 sea un año muy feliz, que estén llenas de salud y plagadas de buenas noticias, y que todos sus sueños y metas se hagan realidad.  Y, si no saben cómo, espero que esta idea del libro de los sueños, scrapbook de los deseos o como quieran llamarlo, las inspire y ayude.